27 sept. 2013

Anecdotas: De como cambiar un pañal.

Imagen de Honest.com en Pinterest
Si, claro, creo que todas sabemos como cambiar un pañal, y si no sabemos, aprendemos, nos enseñan o improvisamos. Pero lo que viene al caso en este post no es como se cambia un pañal... O si, pero, para ser más exactos, trata de como cambiar en plena calle.

Los bebés no saben de horarios, ni lugares. Tal vez les haya pasado, sobre todo si no tienen auto y tienen que usar el transporte público. Claro, con auto la cosa es más simple... no es tan complicado cambiar un pañal en el asiento trasero, no como buscar en la calle un lugar propicio para el cambio.

Si me ha pasado varias veces, más con mi primer hijo, cambiar el pañal en algún asiento de plaza o parada de colectivo... O, incluso, en un asiento de un shopping, feria y hasta hospital que no cuenta con cambiadores de bebés en los baños... Pero hay un anécdota que creo que nunca voy a olvidar.



Con mi mamá se nos ocurrió que queríamos conocer el tan mencionado barrio de Once, ese lugar en la que hay cientos de tiendas de todo tipo, el lugar adonde los comerciantes compran su mercancía, y también los consumidores normales, porque encuentran todo a mitad de precio. Imagínense, veredas pequeñas, muchas de ellas ocupadas con mesas en las que las tiendas exhibían sus productos, repleto de gente con bolsas y bolsas y hasta con carritos... Un horror, no se podía ni caminar. Creo que, hoy por hoy, no se me pasa por la cabeza la idea de volver. Obviamente, Sapito Mayor iba con nosotras, por ese entonces tendría unos 8 o 9 meses. Íbamos con su coche paragüita, ese que se distinguía a kilómetros de distancia por su atípico color: verde flúor, (vale mencionar que después de la experiencia con ese cochecito, decidí que el mejor color a la hora de comprar otro era el negro)

Ya estábamos pensando en pegar la vuelta, sin haber comprado absolutamente nada, cuando comenzamos a sentir un peculiar olor y nos dimos cuenta de que el pequeño necesitaba un cambio de pañal. Y, como de mala madre tengo mucho, ¿qué pudo haberme pasado? Siempre acostumbro a preparar todo a último momento, eso incluye, el bolso del bebé... Así que esa mañana, entre idas y vueltas en casa, me olvidé de poner unos pañales... Volver a casa no es una opción cuando estás a dos horas de viaje, siempre y cuando el tránsito de un día laborable (insufrible, por cierto) ayude. Por suerte era pleno febrero, esos meses en los que mucha gente disfruta sus vacaciones en la costa, así que mucho tráfico no había. De todos modos, sería mucho más mala madre si no lo cambiaba, más cuando ya estaba empezando a ponerse fastidioso. Por suerte farmacias y perfumerías hay en todos lados y más en un centro comercial.

Pues, pañales en mano (o, más bien, en bolsa), aun seguía estando el problema de donde lo cambiaba. En plena calle, por más centro o comercial que sea, no hay donde cambiar un bebé. A veces desearía que, como en Japón, haya baños públicos adonde quiera que vayas... Pero esto es Argentina, y ni siquiera en las estaciones de trenes o bocas de subtes hay baños públicos... Alguna vez hubo, pero, por lo general, están cerrados al público. De las estaciones de subte, sólo unas pocas tienen baño y con respecto a las estaciones de trenes, bueno, por lo general tenés que tener la suerte de estar en una estación terminal... Aunque ahora están solucionando ese problema... Como sea, aunque tengas la suerte de encontrar un baño público habilitado en una estación, tendrías que tener mucha suerte de encontrar un cambiador...

Allí, estábamos a unas cuantas cuadras de una estación de subte y a otras cuantas, unas 12 o 15, de una estación de tres. Así que pensé que sería bueno caminar esas 12 cuadras hasta la estación terminal de trenes... Pero mi mamá no estaba de acuerdo conmigo. "Cambialo acá no más", me dijo... Y como ella suele ser más cara dura que yo, terminó cambiándola ella en plena calle. 

Como dije, veredas pequeñas, ni un banco... entonces lo acomodó sobre el cochecito y lo cambió ahí no más, con cientos de personas caminando por el lugar... Cosa que yo creo que nunca habría hecho... La verdad es que, si hubiera estado sola, me hubiese caminado todas esas cuadras, esquivando gente y esperando que cambien semáforos, para llegar hasta un baño público en el que ni siquiera sabía si iba a encontrar un lugar en donde recostarlo para cambiarlo... Pero bueno, supongo que son años...

Por cierto... aun sigo teniendo problemas para cambiar pañales en plena calle...





Una Bruja y sus dos Sapitos, Actualizado en: 8:30
Escrito por: Vanesa Villarreal


:) :( ;) :P :D :/ :x :* :O :S :| B) :w :a :)) :(( O:) 7:) 7:P X( (:| =)) I-) 2:P =DD X_X :!! :q ^_^ :ar!

6 comentarios:

  1. Yo la verdad es que no tengo reparos a cambiarle, le arremango bien en el cochecito y alehop. Tambien tengo que decir que aqui CASI todos los sitios publicos, como centros comerciales y cosas asi tienen cambiador, asi que esi es mejor...

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro que es mejor. Por lo general los shopping si suelen tener cambiador, pero he estado en lugares muy paquetos en los que no los tienen, incluso en la clínica en la que atiendo a mis hijos, cuando lo lógico es que no deberían faltar, teniendo en cuenta que todos los días asisten muchos bebés

      Eliminar
  2. Aunque soy una feliz mamá de mei tai olvidaba las decenas de veces que la carriola me salvo, como se podía hacer bambineto fue mi aliada en restaurantes, heladerias, calles o cualquier lugar donde estuviera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, suele ser de mucha ayuda, sobre todo en restaurantes... Es difícil comer con un niño que no deja nada sin tocar en brazos jejeje

      Eliminar
  3. ¡Ay que ser de valiente como tu mamá! A ver si yo lo consigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaja en algún momento tendrás que armarte de valor!

      Eliminar

Post nuevo Post antiguo Home
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...